Prevención y detección del consumo de alcohol y drogas en la empresa

Normalmente se habla de prevenir el consumo de drogas y alcohol como una tarea deseable de realizar por la empresa. Sin embargo, es necesario detenerse un momento para analizar la situación, de manera de planificar acciones que tengan sentido y resultados.

Un dato que hay que tener presente para este análisis, es que la gran mayoría de las adicciones se desarrollan durante la etapa de la adolescencia. Es poco frecuente encontrar personas que desarrollen el problema después de los 25 años. A veces sí puede dar la impresión de un inicio más tardío, especialmente en la adicción a cocaína, pero cuando se hace una historia detallada del consumo de la persona, generalmente aparece una adicción al alcohol o la marihuana previa a la adicción a la cocaína, generada en la adolescencia.

Por lo tanto, probablemente los trabajadores entre los 18 y los 25 años podrían beneficiarse de actividades de prevención, las cuales habría que dirigir específicamente a ese grupo objetivo. Los demás trabajadores es mucho menos probable que se beneficien directamente de actividades de prevención, y en el caso de ellos podría ser interesante enfocarse más bien en sus roles de padres y madres, entregando información que les pudiera servir para prevenir el problema en sus hijos.

Por el contrario, este mismo dato que en algún sentido le quita relevancia a la prevención en la empresa, se lo entrega completamente a la detección. Es esperable que alrededor de un 10% de los trabajadores de una empresa tengan un problema de adicción. Este es un grupo difícil de pesquisar, ya que habitualmente la persona que tiene una adicción no busca ayuda, y más bien intenta que su problema pase desapercibido. La gran mayoría de las personas que presentan el problema no consultan nunca en la vida. Como este problema se traduce en dificultades para la empresa que son sutiles de identificar, tampoco la empresa tendrá inicialmente grandes motivos para hacer algo con el tema. Sin embargo, la influencia en la productividad de la empresa es muy grande, por lo que sí le valdría la pena poder identificar a este grupo y lograr que se trate. La pregunta entonces es cómo lograr identificar a este grupo. Tradicionalmente se ha intentado controlar el uso de drogas y alcohol vía test de orina o de pelo. Generalmente se ha buscado evitar riesgos y accidentes producto de trabajadores que estén actúan bajo la influencia de sustancias químicas. Este es un objetivo válido, pero es muy distinto a intentar llegar a las personas con adicción con el fin de que pudieran tratarse. La familia es el lugar donde sí se sabe cuando uno de los miembros tiene una adicción. En ese sentido, la apertura de canales de comunicación con la familia podría ser un buen modo para lograr identificar a los trabajadores que padecen una adicción y ofrecerles ayuda para resolver el problema.

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